Por qué escribimos sobre método y no sobre casos
La decisión de fondo de este sitio, con sus consecuencias asumidas.
El método envejece mejor que el caso
Un caso concreto interesa mientras dura y luego se archiva. El procedimiento con el que se comprobó —cómo se leyó el registro, cómo se ponderó la fuente, qué se decidió no publicar— sigue sirviendo diez años después, aplicado a otra cosa.
Además, escribir sobre casos exige una estructura que no tenemos: verificación propia, contraste con los afectados, capacidad de responder ante un requerimiento. Sin eso, publicar sobre casos sería irresponsable.
Cuatro reglas
- Ningún caso real. Los ejemplos son genéricos y no aluden a personas ni entidades identificables.
- Ningún nombre de producto. No mencionamos herramientas ni recomendamos programas.
- Ninguna cifra que caduca. Plazos, tasas y artículos concretos se comprueban en la fuente oficial, no aquí.
- Los límites, escritos. Cada expediente dice qué no permite concluir el método que describe.
Por qué no aceptamos documentación
Recibir documentos crea obligaciones que sólo puede asumir quien tiene la estructura para ello: un canal cifrado auditado, un procedimiento de custodia, cobertura jurídica y personas que respondan. No disponemos de nada de eso.
Aceptar material en esas condiciones pondría en riesgo a quien lo enviara. Por eso la respuesta es no, sin excepciones, y por eso lo decimos en la portada y no en la letra pequeña.
Cómo se financia
El sitio lo edita y lo costea ELI Barwalde GmbH & Co. KG. No hay publicidad, ni patrocinios, ni enlaces de afiliación, ni servicios a la venta, ni cesión de datos de los lectores.
